Arxius | Agost, 2010

La saturación territorial del Baix Penedès

24 ag.

Se acaba el verano en la Costa Daurada septentrional. Ha sido un verano intenso, con novedades, pero en el que se han repetido los mismos problemas de siempre. Estos problemas se pueden resumir en una palabra, saturación del territorio.

Esta saturación del territorio produce una serie de externalidades que sufren exclusivamente la gente que reside todo el año en la comarca, y más concretamente en los municipios de la costa, El Vendrell, Calafell y Cunit, que sufren esta saturación y sus consecuentes externalidades.

Pondremos algunos ejemplos de este tipo de externalidades, e intentaremos proponer, desde la modestia, siempre desde la modestia, unas hipotéticas soluciones.

Para empezar, se podría hablar de los problemas de movilidad y el de aparcar. Si un ciudadano del Vendrell, Calafell o Cunit, se atreve a ir en coche a las zonas de playa de su municipio, vera como es casi imposible, aparcar el coche. Muchas plazas están ocupadas por vehículos de veraneantes, que estacionan el coche en el mismo sitio durante un mes, con el agravio que esto comporta para los residentes.

Una de las soluciones al problema seria tomar ejemplo de Barcelona, lugar de origen de muchos de los veraneantes. Allí la creatividad progresista no tiene límites, y se inventaron la zona azul, para estacionar temporalmente, a un precio elevado, y una zona verde, para residentes exclusivos, a precios módicos o irrisorios, para evitar el agravio a los residentes barceloneses, y si un residente de fuera de Barcelona se atreve a aparcar en la zona verde, la multa es considerable. Esta práctica de favorecer a los residentes de Barcelona, se denomina discriminación positiva.

En los municipios costeros del Baix Penedès se debería hacer lo mismo, discriminar positivamente a los ciudadanos residentes, y los no residentes que se adapten a las necesidades, como hacemos todos cuando vamos a Barcelona.

El tema de los CAP, Centros de Atención Primaria, porque del Hospital Comarcal ni hablamos, pues antes de acabar su construcción ya estaba desfasado, debido al crecimiento demográfico espectacular de la comarca, y la falta de previsión de unas autoridades superfluas.
En los CAP, hay una plantilla proporcional al número de habitantes censados del municipio en el que se encuentra. Por ejemplo, en Cunit, la población residente es de 13.000 habitantes, pero en verano se llega a una cifra de 50.000 habitantes o más, pero el numero de médicos, enfermeras y auxiliares es el mismo, por lo que la saturación se materializa más que nunca. Y quien sufre el desagravio, los residentes. Sabiendo que existe esta población flotante que durante cuatro meses viene a residir en nuestros municipios, por partes de las autoridades encargadas de la sanidad, se podría augmentar la plantilla proporcionalmente al numero de personas que vienen a vivir en estos municipios, ¿tan difícil es? ¿No son capaces? El beneficio no solo seria para los residentes, sino que también se verían beneficios la población flotante, todos contentos.

Por ultimo, el tema de la seguridad. Para empezar que el número de Mossos de Esquadra es muy deficiente para cubrir el territorio de la comarca, y si encima le sumamos el dato de la multiplicación de la población durante el periodo estivo, el perjuicio es mayor. La Policía Municipal, más o menos, sufre las mismas problemáticas, de allí la dificultad de solucionar los problemas del Top Manta o la voluntad de cubrir la seguridad de la totalidad de los municipios costeros. La solución pasaría por augmentar el número de efectivos para estas fechas veraniegas, desde la Generalitat a los Ayuntamientos se debería encontrar una solución que permitiera la presencia de mas efectivos. Patrullas mixtas con agentes con experiencia y los futuros policías que hacen sus estudios en la Academia de Mollet.

Los residentes del Baix Penedès estamos saturados, como nuestro territorio. No es justo que durante cuatro meses queramos desaparecer de nuestros municipios por el descontrol y la saturación territorial que se localiza en ellos, y de los que no se encuentras soluciones.

Esta claro que la gestión de estas problemáticas por parte de nuestro delegado territorial de la Generalitat ha sido nefasta, y si tienen la posibilidad lean su última entrevista en el semanario del 3 de Vuit, no tiene desperdicio, sus respuestas son para enmarcar, su incapacidad, y sobretodo, el desprecio con el que habla de nuestra comarca, son censurables.

El “Zapatero” tarraconense, debería saber que los votos dan autoridad, y sobre todo, responsabilidad, pero no inteligencia. Y la falta de esta última la sufrimos los ciudadanos del Baix Penedès.

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Top Manta, ¿Por qué el Baix Penedès?

20 ag.

En un principio parecía que tendríamos un mes de Agosto, caluroso, con días de playa, y tiempo para disfrutar de nuestras vacaciones en la Costa Daurada septentrional, pero hemos salido en todos los medios de comunicación, nacionales, estatales e internacionales. ¿Promoción turística? ¿Calidad de los servicios?, pues no.

La gran novedad de este verano no han sido, por suerte, los incendios de los pocos espacios verdes que quedan en esta comarca, más bien porque ya no quedan espacios, pues esta todo o casi construido, sino el efecto o la presencia de los archiconocidos “manteros” o los “top manta”.

Una presencia que seguramente algún geógrafo iluminado, o algún antropólogo urbano estará estudiando para su tesis doctoral, pero que actualmente, daña, y de que manera, no solo, lo que todos dicen, la imagen de un municipio, y, en este caso, de una comarca entera, sino que dañan, y seriamente, la legitimidad institucional, no solo de los alcaldes, sino de los municipios y de la ley misma.

Pero la pregunta interesante, y que nadie veo que se ha hecho seria la siguiente: el por qué de la presencia de estos “manteros”, en la comarca del Baix Penedès, y más concretamente en los municipios del Vendrell y Calafell.

En los últimos tres decenios, esta comarca encabeza las clasificaciones de crecimiento demográfico de Catalunya. Este crecimiento se fundamenta, mayoritariamente en el crecimiento migratorio, es decir, que la población crece, no porque sus habitantes se reproduzcan más, sino porque en ella, vienen cada año más población a vivir, la mayoría de la cual forma parte de la primera corona metropolitana de Barcelona.

Esta comarca, y más concretamente estos dos municipios, junto con los de Cunit, no sólo han sufrido ritmos de crecimientos geométricos, unos crecimientos que se deberían producir en una escala temporal de trescientos años, y que se han producido en treinta años, sino que ha esta revolución demográfica oficial, hay que sumarle, el aumento de población, que técnicamente se denomina flotante.

La población flotante, se podría definir, como la población que esta empadronada en un municipio, en este caso, en los municipios del área metropolitana de Barcelona, pero que oficiosamente viven en uno de los tres municipios baixopenedesencos citados, pero que oficialmente no existen.

El factor negativo de esta población flotante es que como oficialmente no existen, en el momento de programar y diseñar la ordenación del territorio por parte de los organismos oficiales de la Generalitat, no se cuentan con ellos, y en el momento de la verdad, en la realidad que vivimos los ciudadanos de esta comarca, esta saturada, porque si oficialmente viven 25.000 en realidad son 100.000 o más, y técnicamente los Ayuntamientos, los centros médicos y toda una serie de servicios, que se denominan públicos, literalmente se saturan, y el perjuicio es para los autóctonos.

Que este análisis rápido no suene como escusa, lo injustificable es injustificable, pero este problema de los manteros sigue una lógica que podríamos denominar técnicamente de los “vasos comunicantes”.
Por ejemplo si el numero de policías que deben controlar un municipio se determina a partir de la población oficial, 25.000, esta claro que llegan a la saturación si deben cubrir una población oficiosa de 100.000. A esta realidad hay que añadir la presencia de los “manteros”, y su condición de dinamicidad, es decir que se mueven, y la policía tiene o tendría que ir detrás de ellos, llega un punto que las autoridades policiales deben elegir hacia donde mandar la policía, o controlamos toda la población, o controlamos los “manteros”, de allí la teoría de los vasos comunicantes, si el liquido se dirige a un vaso el otro se queda vacío proporcionalmente a la cantidad de liquido que circula de un vaso para el otro.

¿El problema de fondo cual seria?, que si se incumple una ilegalidad, automáticamente la autoridad política, y mas concretamente, sus cualidades morales desaparecen. Por ejemplo: con que autoridad un policía local me puede multar a mi, por una infracción leve, siendo yo rediente del municipio, pagando sacrosantamente mis impuestos, mientras a los “manteros”, no residentes en el municipio, se los cubre con una manta de impunidad?

Y que conste como dicen en Italia, que los “manteros” son “l’ultima ruota del carro”, pero al final seguimos pagando justos por pecadores, todo continua igual, los débiles somos nosotros.

La falta total de planificación territorial que ha sufrido esta comarca por parte de las autoridades competentes, suele tener estas consecuencias, los americanos, muy dogmáticos, lo denominarían “Collateral Damage”.

¿Responsabilidades?, ninguna, claro.

La Frontera de la vergüenza

4 ag.

Una frontera no deja de ser una lugar simbólico, un lugar, hasta cierto punto sagrado, porque delimita las áreas de influencia y de acción de instituciones y organismos políticos, ja sean Estados, Regiones, Provincias, Comarcas o términos municipales.
El hecho que una frontera esté localizada en un sitio y no en otro depende de una serie de equilibrios institucionales, a veces es consecuencia de un conflicto bélico, lo que supone un sacrificio en vidas humanas, de ahí el carácter sagrado, y es por eso que se respeta su institución como tal.
Después de esta pequeña introducción, sobre lo que significa una frontera, trataremos de centrarnos en la que nos incumbe.
Nos situaremos en el espacio y en el tiempo. Espacialmente nos encontramos en la frontera provincial entre las provincias de Tarragona y Barcelona, en el termino municipal de Cunit, y más concretamente en el torrente d’en Pedró, un torrentillo, que no suele llevar agua, y que curiosamente, fue elegido en 1833 como limite entre estas dos provincias, dándole no sólo un valor simbólico, sino que también funcional.
Es para todos conocido, que durante los meses de verano, el municipio de Cunit recibe muchos visitantes temporales, que aprovechan el buen tiempo para ir a la playa y disfrutar del buen clima y del buen ambiente de Cunit.
Con el aumento de población en verano, una característica que se repite cada año, lo que debería ser previsible para las autoridades municipales, la depuradora de aguas, voluntaria o involuntariamente vierte aguas a este torrentillo. Esta frontera se convierte, pues, en un vertedero de aguas residuales, que puntualmente se repite, y que con un poco de mala suerte, esta corriente de agua llega hasta la playa, con los inconvenientes que ello comporta.
Como decía anteriormente, el aumento de población es previsible, y los responsables de gestionar esta situación, brillan por su ausencia, porqué el agua sigue vertiéndose, lo que condiciona no solamente la calidad de las playas y las aguas de Cunit, sino que también la imagen que se da como pueblo, y la imagen de los responsables de tal contaminación.
Esperando una rápida y correcta solución del problema, seguimos esperando, y nos merecemos una explicación.

La Vegueria Penedès

4 ag.

En el moment d’escriure l’article, manquen 24 hores pel ple convocat al Parlament de Catalunya, per tal d’aprovar la nova llei de Vegueries i la també llei de l’Àrea metropolitana de Barcelona.
En aquest cas, a nosaltres ens interessa , la llei que fa referència a les Vegueries, de la llei referent a l’Àrea Metropolitana de Barcelona, ja n’en parlarem en un altre article.
Doncs sí, el que semblava impossible, s’ha convertit en una cosa més que probable, tot depèn del compromís dels politics del nostre territori amb nosaltres, els seus habitants, i amb el territori mateix, amb la seva historia i la seva geografia.
Alguns hi estan a favor, preferentment CiU i el PP, els que no governen a la Generalitat, en canvi, tots els partits que governen a la Generalitat, es mouen entre un no rotund, com el PSC, un no pragmàtic, els de ICV, i un no però si, o un si però no, dels membres d’ERC, esperant que resolguin els seus problemes, interessos existencials, abans del ple de dimarts 27.
Cal recordar, en referència a AFP, l’Àmbit Funcional de Planificació, el germà petit de la Vegueria, el Penedès en tindrà un, finalment els partits es varen posar d’acord, i això és un acte de responsabilitat política i cal reconèixer, i felicitar a tots els membres, de tots els partits, que varen votar l’aplicació d’aquest àmbit.
Però el fet característic d’aquest Àmbit i d’aquesta futura vegueria és la seva legitimació. Formalment, la legitimació de l’Àmbit i de la futura Vegueria, l’hauria de donar la llei que s’aprovarà el proper dia 27, és a dir el Govern de la Generalitat, i més concretament la Conselleria de Governació, que proposa una visió territorial de Catalunya dividida en diferents Vegueries, i que en un principi no tenia prevista, i formalment no la té encara, la formació i institucionalització de la Vegueria Penedès.
Però en aquest cas cal afegir un aspecte, que potser les altres vegueries no posseeixen, la legitimació popular. Les 7 vegueries amb que el govern de la Generalitat vol dividir el territori de Catalunya, s’han decidit a la seu del DPTOP, i més concretament, el personatge on recau tota la responsabilitat ideològica del projecte de Vegueries, el geògraf metropolità, Oriol Nel.lo. Les reticències ideològiques i electoralistes, que no consentien desplegar aquesta vuitena Vegueria, el Penedès, han estat superades, gràcies a les voluntats i a la perseverança de gent de la terra, del territori penedesenc, que durant aquest cinc anys de treball i lluites institucionals, han pogut i han aconseguint una fita històrica, no només pel Penedès sinó que també per tota Catalunya.
Aquest grupuscle de penedesencs, no ha deixat mai de creure en la seva lluita i en el bé del Penedès i de la seva gent, autòctona i nouvinguts, perquè l’important es que tots se sentin agust en una terra que sempre ha acollit a tothom sense discriminacions.
És per això, que parlem de legitimitat popular, perquè han estat ells, els que han conduit una campanya de sensibilització, han estat ells, sense filiacions politiques, demostrant un sentit de transversalitat, que mai havia existit, que han continuat a creure en el projecte, tot i els entrebancs, que han existit, però que no han impedit perdre la moral i la cohesió d’aquesta gent compromesa amb tots nosaltres i el nostre territori.
No he volgut posar cap nom i cognom, perquè l’altruisme i l’anonimat personal, ha imperat al llarg d’aquests cinc anys, sense voler prendre protagonisme, cap tipus d’egocentrisme, i sempre el Penedès per davant de tot i tots.
Si el proper 27, s’aprova la constitució de la vuitena vegueria , la del Penedès, haurem de recordar-nos, per sempre, d’aquesta gent, perquè els politics, excepte alguns casos específics, i que cal felicitar, han anat sempre per darrera, en els últims temps, i veiem com la veu reivindicativa provenia de la base, del territori, han començat a sentir aquesta veu, i ara molts, volen posar(se) nom i cognoms, el que vulgarment es coneix com sortir a la foto…
Que surtin a la foto, però la feina dura, l’ha fet gent simple, cordial i del territori, que segurament no sortiran a la foto, perquè l’autor, l’element més important i decisiu de la foto, no hi surt mai…
gràcies a aquesta gent, a aquest fonamentalistes del Penedès.

Ordenar el territorio del Baix Penedès

4 ag.

La calidad de vida de las personas que viven en un territorio determinado, está condicionada por una serie de circunstancias, entre ellas, una de las más importantes es la de ordenar el territorio, gestionar territorialmente un espacio delimitado, lo que los franceses denominan, “el aménagement du Territoire”.
Desgraciadamente, en este sentido, no somos franceses y Cataluña no es una región de la República Francesa. La realidad nos obliga aceptar nuestra condición de catalanes al interno de un estado, el español, que no tiene la misma sensibilidad al respecto de lo que denominábamos, “la ordenación del territorio”.
Un territorio no se califica por su crecimiento, ya sea absoluto o relativo, sino por su grado de estructuración, su nivel de ordenación, que permita una gestión correcta del territorio, lo que acaba determinando la calidad de vida de la gente que vive en dicho territorio.
Esta máxima política, porque la ordenación y la gestión del territorio no dejan de ser ideologías políticas, no aparece en el decálogo profesional no sólo de los políticos españoles, sino que también “brilla por su ausencia”, en el decálogo de los políticos catalanes, y aún más, en las prioridades y sensibilidades de los políticos de la comarca.
En treinta años de democracia, treinta años equivale a una generación, no ha sido posible crear un instrumento, una institución, un directorio, vinculante, que consienta poner un orden y un sentido al crecimiento de nuestra comarca.
Debemos recordar en esta sede, que nuestra comarca, el Baix Penedès, es la comarca que más ha crecido de toda Cataluña, con unos índices que sobrepasan, de largo, las medias de los índices de crecimiento del Principado. Más concretamente, y sólo desde la vertiente demográfica, desde 1981 hasta el 2009, nuestra comarca ha pasado de los 29.722 habitantes a 98.861. Como podrán apreciar el crecimiento ha sido considerable, y aquí nos formulamos los interogantes que tienen una difícil contestación, y que la gente debería hacer;
Este crecimiento ha comportado una mejora en nuestra calidad de vida? Todos hemos salido ganando? O sólo algunos? El territorio está mejor? El medio ambiente ha sufrido las consecuencias de este crecimiento? Ha valido la pena? Debe seguir creciendo? Crecer significa mejorar? Cantidad o calidad?
Lo que queda claro y está contrastado estadísticamente, es que nuestro territorio está saturado, saturado de infraestructuras, saturado de presión urbanística, y saturado por una falta de modelo económico y territorial que permita pensar en un modelo de gestión del territorio que beneficie al conjunto de su población.
Como decíamos, en treinta años, nos ha faltado esta sensibilidad por la ordenación del territorio, y nuestro paisaje se llenaba de cosas, sin orden, por aquí y por allí, creando en nuestra comarca, lo que se conoce como el efecto del “cubismo”; donde cada parte del territorio responde a una propia lógica, sin tener una visión de conjunto; como en los cuadros de Picasso donde cada pedacito responde a su lógica interna y se nos hace difícil poder ver la naturalidad del rostro del objeto que el pintor quería representar.
Ha llegado el momento de acabar con este inmovilismo institucional, con la incapacidad, por parte de la clase política, de crear y formalizar un instrumento de gestión del territorio, de nuestro territorio, que permita ordenar el crecimiento estratosférico que ha sufrido nuestra comarca en los últimos treinta años. Crecer por crecer es como comer por comer, una inconsciencia, y si realmente lo que queremos es mejorar nuestra calidad de vida, hemos de empezar a decir basta al crecimiento desmesurado que inviste nuestra comarca, los políticos deben ser conscientes, que el territorio no puede más, que si no hay un modelo económico alternativo en comarca es su culpa, que no han sabido ver la crisis que se nos venía encima, no han sabido proyectar en el territorio un modelo de ordenación compatible con la calidad de vida de sus habitantes, el fracaso de esta incapacidad se ve reflejada en la crisis que estamos sufriendo día si, día también.
Un pequeño ejemplo de esta miopia territorial de nuestra clase política es el proyecto de Logis Penedès, que representa un crecimiento cuantitativo, y no cualitativo, que condiciona la calidad del conjunto de nuestro territorio. En el proyecto del Logis, que nadie se engañe, el territorio se contempla como un simple “background”, un simple ambiente donde sitúa una empresa, que ni será de la comarca, ni producirá riqueza, ni valor añadido, y el único que representará será un consumo de espacio, de territorio, provocando una serie de externalidades que pagaremos el conjunto de la comarca. Todo el territorio del Baix Penedès sufrirá las consecuencias negativas, aunque sólo se haga en un lugar determinado, el triángulo, Arboç-Banyeres del Penedes-Sant Jaume dels Domenys, todos lo sufriremos.
Algunos políticos “cortoplacistas”, con una visión de corto plazo, es decir, los que sólo piensan en el tiempo en el que ellos están en el poder, dicen que el Logis es bueno para la comarca, que producirá hasta 5000 puestos de trabajo, pero qué tipo de trabajo?, y con qué sueldos?, será un trabajo precario y sin posibilidades de conseguir un trabajo de calidad, que produzca valor añadido, que es lo que necesita esta comarca.
En fin, esta comarca necesita ordenación y gestión del territorio más que nunca, el crecimiento nos ha rebasado y hace falta ser conscientes de este hecho.
Mi profesor en Bologna, Franco Farinelli, nos decía en sus lecciones magistrales, que cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo y no la luna, ha llegado el momento de afrontar la situación territorial de nuestra comarca , más frágil que nunca, ha llegado la hora de mirar la luna y no el dedo …

El concepto de nación y Catalunya

4 ag.

Por fin, el Tribunal Constitucional ha dado a conocer su sentencia sobre el Estatut de Catalunya. En ella, el Tribunal Constitucional ha eliminado algunos artículos, ha reinterpretado varios y ha dado el visto bueno al resto de artículos que formaban el texto estatutario.
De todos los artículos que ha eliminado el Tribunal Constitucional, el más simbólico, es el que hace referente al concepto de nación, y que interpela uno de los aspectos más sensibles de la sociedad catalana, el aspecto de la identidad, el sentimiento de comunidad nacional.
El concepto de nación es uno de los pilares identitario de cualquier comunidad cultural, y se concibe como un pretexto, como un aspecto preliminar a la formación de un organismo territorial de carácter político, es decir, un estado moderno. De esta conceptualización surge la conocida expresión de “naciones sin estado”.
Pero, ¿qué es lo que necesita una nación para convertirse en estado? ¿Qué es primero el estado o la nación? ¿todas las naciones son estados? ¿todos los estados son naciones?
Para que una nación se convierta en estado, debe poseer lo que se conoce como el principio de autodeterminación, a partir del cual, una colectividad cultural, que previamente se ha constituido, de algún modo, en colectividad territorial, hace uso de tal principio, y se constituye en estado. Este principio de autodeterminación no deja de ser uno de los ideales, que junto a la declaración de los derechos del hombre, surgió de la revolución burguesa, que se desarrollo en Francia a finales del siglo XVIII, y que se conoce popularmente como la Revolución Francesa.
No deja de ser paradójico, que este principio de autodeterminación, es decir, que me auto declaro independiente, tiene de ir acompañado por un reconocimiento internacional e institucional del resto de naciones, constituidas como estados. Sin este reconocimiento internacional, la autoderteminación se queda en papel mojado, sin el beneplácito del resto de naciones, constituidas como estados, no puede concebirse la nación como tal, i el principio de autodeterminación, como instrumento valido para constituirse como estado.
Sin nación no hay estado, pero ¿sin Estado hay nación? Seguramente todo dependa de la concepción que se tiene de la forma y el funcionamiento del estado, que permitiría el reconocimiento de una o varias naciones constituyentes. El estado ideal, no deja de concebirse como la constitución formal a nivel territorial de una nación o de varias que han llegado a un acuerdo para constituirse como estado reconociendo sus peculiaridades intrínsecas.
Hay naciones que no poseen estados, pero que se sienten identificadas con el estado que les representa territorialmente, una minoría. Pero la gran mayoría de naciones que reivindican su condición como tal, y que pretenden erigirse como estado, se encuentran localizadas en una serie de estados que no respetan su identidad y sus manifestaciones, y que por lo tanto deciden de formar un estado propio, basándose en el principio de la autodeterminación.
Catalunya se situaría en esta línea conceptual. Con el paso del tiempo, y la democratización de España y de sus instituciones, Catalunya se ha desarrollado como colectividad territorial, y a partir de una historia, cultura y lengua propias, ha desarrollado una identidad nacional, un concepto de nación, que ha querido plasmar en el texto estatutario, y que el Tribunal Constitucional ha censurado de manera enérgica.
Pero ¿cual seria el temor de este Tribunal?, ¿Cuál es el problema de que Catalunya sea concebida como nación?
El temor no deja de estar fundado, si se concibe el estado de manera univoca, como si la identidad española fuera única e indivisible, como bien esta inscrito en la constitución, y, como también señalada la constitución, las fuerzas armadas están instruidas para mantener y asegurar dicha unidad.
Si Catalunya se constituyera como nación, y eso es lo que pretendía, y pretende aún el Estatut, entraría a formar parte del club de las naciones, y por derecho, no automáticamente, pero si formalmente, podría constituirse como estado aplicando el derecho de autodeterminación de las naciones, principio escrito en la carta constituyente de las Naciones Unidas.
Lo que pretende el Estado español, mediante el Tribunal Constitucional, es impedir que Catalunya sea considerada como tal, como nación, y como máximo permite la denominación de nacionalidad, que substancialmente, no deja de ser concebido como una nación informal, sin sus derechos adquiridos.
España se comporta como Francia, que trata a la nación Corsa, como colectividad territorial y no como nación, una forma encubierta de prohibir la concepción y la autodeterminación de una comunidad cultural que se siente nación por voluntad propia, como le sucede a Catalunya.
La disputa continua.

El Marketing Territorial

4 ag.

L’economia globalitzada mou els diners, els capitals, arreu del globus terraqui. Però els beneficis, produïts per les inversions que es realitzen amb els capitals i els diners, s’han de realitzar en punts concrets del nostre globus terraqui, s’han de localitzar en uns territoris concrets. Aquest territoris venen seleccionats per les seves qualitats intrínseques.
Des dels anys vuitanta es va començar a desenvolupar una especialització dins de les ciències geogràfiques, el que actualment es coneix com Marketing Territorial, que cercava de fer conèixer les potencialitats, qualitats i capacitats de cada territori, potenciant les seves possibilitats en els camps de les inversions econòmiques, permeten una estructuració dels sistemes econòmics i socials.
Com tots vostès podran deduir, és en el territori, les seves qualitats i característiques, on recau la importància major que defineix el desenvolupament d’un marketing, d’una imatge determinada, d’una línia interpretativa, que potencií les qualitats del territori en qüestió.
Com es defineixen les determinades qualitats d’un territori?quin són els criteris que poden seleccionar la informació territorial per transmetre en les campanyes de marketing territorial?
Principalment són les dimensions verticals (la Història) i horitzontals (la Geografia) dels territoris, les que determinen, en major mesura, les qualitats de les informacions, que serveixen per fonamentar una campanya de marketing territorial.
És el paisatge, aquest concepte complexa, el que uneix les dues citades dimensions, quan s’analitza el paisatge es retroben aquestes dues dimensions, al mateix temps, sense aquestes dues dimensions el paisatge no existeix.. Quan es manipula el paisatge, sobretot a partir de transformacions urbanes, es corre el perill de cancel•lar la natura de les dues dimensions, de transformar-les, i conseqüentment, es renuncia a una sèrie de qualitats territorials, que han de determinar, d’una manera o d’una altra, l’èxit d’una campanya de marketing territorial.
La competició entre els diversos territoris del nostre globus terraqui, ha estat potenciada per això que comunament es coneix com l’economia global. Al posar tots els territoris en contacte entre ells, amb la revolució dels mitjans de comunicació i d’informació, ha provocat una competició entre ells per tal d’obtenir i atraure els capitals d’aquesta economia globalitzada.
Per entendre’ns, i salvant les distancies, el marketing territorial consistiria en saber promocionar el territori, a partir de les seves qualitats, per tal d’atraure capitals. En el període de crisi econòmica que estem vivint, un bon marketing territorial pot ser determinant per tal de sortir d’aquesta crisi, o en els pitjors dels casos pot condemnar un territori a una crisis endèmica, i fins i tot, a la seva desaparició.
Quin Marketing territorial podríem desenvolupar a la nostra comarca per tal de superar la crisi que ens envolta? Quines son les qualitats del nostre territori? No deixen de ser preguntes subjectives, i no podrien obtenir que respostes subjectives, però la validitat de les preguntes no desapareix. Però sempre s’han de tenir presents les dues dimensions que hem comentat anteriorment, sense aquestes dimensions, no hi ha cap marketing territorial que aconsegueixi un objectiu positiu.
Tot depèn de la responsabilitat humana i política que poden tenir els càrrecs responsables de la gestió territorial de la nostra comarca. Sense esforç, i sense imaginació es pot caure en la simplicitat i en la temeritat.
El resultat el tenim davant dels nostres ulls, la voluntat de veure les transformacions paisatgístiques que ha sofert la nostra comarca, és nostra, únicament nostra. La proliferació de l’entramat urbanístic en els diferents pobles denota una transformació del territori, que a nosaltres toca de jutjar.
N’ha valgut la pena? Potser si, segurament no.